Esto eran dos borrachos en un bar que estaba ya a punto de cerrar. Entonces se ponen a hablar entre ellos.
Borracho 1: Oye amigo, ¿Por qué no vamos a mi casa para seguir bebiendo?
Borracho 2: No, mejor vamos a la mía que está aquí al lado.
Borracho 1: No tío, la mía está más cerca.
Borracho 2: A ver, vamos, a ver cuál está más cerca.
Se van los dos borrachos camino a la casa cuando al llegar a una esquina se detienen, y el primer borracho dice:
Borracho 1: Ya hemos llegado, esta es mi casa.
Borracho 2: No puede ser tío, esta es mi casa.
Borracho 1: No te creo, es la mía
Borracho 2: Bueno, tocaremos la puerta para saber de quién es.
Tocan la puerta, sale la dueña y les dice:
-¡Os parecerá bonito! ¡Padre he hijo borrachos!
Iba un borracho por la calle y se encuentra con un amigo. El amigo vio que el borracho tenía las orejas en carne viva y le pregunta:
Amigo: -Pero, ¿Qué te ha pasado Manolo?
Manolo: -Es que mi esposa dejó la plancha encendida, sonó el teléfono y cogí la plancha por equivocación.
Amigo: -Pero, ¿Y la otra oreja?
Manolo: -El imbécil volvió a llamar.
Esto eran dos borrachos que se van a dormir en una litera. El borracho que está en la litera de arriba antes de dormir se pone a rezar:
-Con Dios me acuesto, con Dios me levanto, la Virgen María, y el Espíritu Santo.
De pronto, se cae la litera y el borracho que está en la litera de abajo le dice:
-¡Ves! ¡Eso te pasa por dormir con tanta gente!

Niño con papá borracho
Un niño curioso le pregunta a su padre:
-Papá, ¿Cómo se sabe cuándo una persona está borracha?
-Pues muy fácil hijo, ¿Ves a esos dos señores que vienen por ahí? ¡Si yo estuviera borracho vería cuatro!
-Papá, ¡Si solo viene 1!